Hace poquito me di cuenta de que lo único que recuerdo de mi madre es su manera de gritar.
Como si nunca hubiese hablado normalmente.
Como si sus gritos hubiesen silenciado cualquier otro recuerdo.
Entonces hubo algo ahí en esa revelación que me molestó mucho. Ella focalizaba en lo malo, tal vez porque tenías siempre que resolver los temas, era la que se encargaba de todo, tenia siete hijos que criar. Veo que es lo que no quiero que me pase a mí. Y en definitiva lo estoy haciendo, cada día un poco más.
Entonces hubo algo ahí en esa revelación que me molestó mucho. Ella focalizaba en lo malo, tal vez porque tenías siempre que resolver los temas, era la que se encargaba de todo, tenia siete hijos que criar. Veo que es lo que no quiero que me pase a mí. Y en definitiva lo estoy haciendo, cada día un poco más.
Está bien... tengo un nene de 2. Está complicado a veces (me palmeo la espalda)
Hoy me tiró pintura en la alfombra y todas las galletas, vasos, pelota en mi cara, etc. Pero es un nenito y a veces lo trato como un nene mas grande, o peor, como un enemigo.
Él es bueno, se queda un momento si me ve enojada, me estudia, viene y me abraza o me besa.
Yo sigo enojada un rato a veces, o se me pasa enseguida.
Hoy cuando mi amiga Andrea estaba hablando de su hijo de 17 años, recordé que cuando tenía yo esa edad, mi vieja me ofreció trabajar con ella. Que preocupación debería tener para hacer eso. no? Me hacia ir a la casa y me pagaba para hacer alfajorcitos de maicena, pero de a poco me fui dando cuenta de que solo era para tenerme con ella una o dos horas. Durante ese tiempo no hubo un solo grito. Luego casi no hubo.
Lo que salvó nuestra relación entonces fue el cambio de roles, el relacionarnos desde otro lugar. Ella era mi empleadora, no mi madre. Yo no era su hija sino su empleada. Nada de reproches, nada de retos.
Lo que salvó nuestra relación entonces fue el cambio de roles, el relacionarnos desde otro lugar. Ella era mi empleadora, no mi madre. Yo no era su hija sino su empleada. Nada de reproches, nada de retos.
No sé si me gritaba cuando yo era chiquita como lo es mi hijo hoy, pero seguramente a mis hermanos si porque eran mas grandes casi todos, y los recuerdos de cuando era chiquita era de que ella era comprensiva pero severa. Esa era mi imagen de ella. Yo le temía, la quería pero le temía, le tenía confianza, pero le temía.
Cuando puteo, quisiera decir que lo hago entre dientes, pero no, lo hago fuerte. es algo que no puedo evitar. Al menos hasta ahora no puedo dejar de hacerlo por completo. Usualmente cuando me llega ese estado de crisis me voy a la cocina y grito "la puta que te parió! La concha de la lora!" Y esa secuencia se repitió muchas, muchas veces. Me voy y puteo de esa manera horrible. Casi sin excepción esa situación se dió luego de las 22hs cuando yo estoy demasiado cansada.
En fin,
Hoy mas culpas no me sirven. En todo caso tengo que trabajar en los motivos que me hacen gritar esas cosas.
Mañana viene el piano a casa, ojalá lo disfrutemos mucho. Ojalá sea un cable a tierra y una terapia.
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