Como cada domingo, la angustia existencial quiere surgir por el entramado de enojos, caprichos, alcohol y películas pochocleras.
No se lo voy a permitir.
Algo debe cambiar en esta dinámica endemoniada. No existe exorcismo que desvanezca lo de cada domingo. No hay brujería capaz de eliminar la ansiedad de toda la semana durante las corridas, la falta de aire y el cansancio.
Este domingo espero que todo cambie.
Este lunes, o sea mañana, voy a tener un piano, por fin. Un piano en el que pongo un gran porcentaje de mis esperanzas acerca de que sea una salvación.
Tal vez un cable a tierra, en el caso de que esté dando vueltas en el aire terrenal. Que paradoja.
No se lo voy a permitir.
Algo debe cambiar en esta dinámica endemoniada. No existe exorcismo que desvanezca lo de cada domingo. No hay brujería capaz de eliminar la ansiedad de toda la semana durante las corridas, la falta de aire y el cansancio.
Este domingo espero que todo cambie.
Este lunes, o sea mañana, voy a tener un piano, por fin. Un piano en el que pongo un gran porcentaje de mis esperanzas acerca de que sea una salvación.
Tal vez un cable a tierra, en el caso de que esté dando vueltas en el aire terrenal. Que paradoja.
Comentarios
Publicar un comentario